La celebración de la fiesta aniversario del Hospital de Cruces nos planteaba un interesante reto. ¿Cómo celebrar un evento en el que pudieran participar los visitantes al hospital y los barakaldeses, por un lado y los pacientes ingresados y el personal sanitario, por otro?
La solución fue integrar dos de los elementos que dan personalidad al centro sanitario: su torre y su plaza, transformándolos en el eje y centro de la fiesta.
Para ello, convertimos la torre en un espectacular escenario gigante en el que el grupo de danza vertical B612 interactuó con ella a lo largo de la jornada. Y la plaza, en parque temático con cinco escenarios diseñados para la ocasión en los que sucedían las actuaciones. El conjunto podía ser disfrutado, tanto desde dentro como desde el exterior del hospital.
Ahora que la nochebuena ha pasado y los niños ya están en la cama, ha llegado el momento de las confidencias. La venida de Olentzero a Bilbao fue producida por Innevento con la dirección artística de Hortzmuga. Demasiadas veces cuando se piensa en un evento, uno imagina canapés, azafatas y música en vivo. Éste es un ejemplo que demuestra que un evento es más, mucho más. Puede ser un domador de tigres en una jaula de metacrilato sobre una piscina con pirañas en una presentación. O un equilibrista caminando sobre un rayo láser en una junta de accionistas. O cinco mil canapés en tubos de ensayo entonados con el color corporativo de su empresa. Un evento puede ser todo lo que capte la atención durante un par de horas o tan sólo unos minutos, y si crea una honda impresión, ése recuerdo imborrable será más valioso que el de un spot o una campaña en prensa.